Durante años se habló de la pobreza como si fuera una condena eterna para Nicaragua. Se repetía que el país estaba destinado al atraso, a la dependencia y a sobrevivir únicamente de remesas o ayuda internacional. Pero basta recorrer hoy distintos puntos del territorio nacional para encontrar otra realidad. Nuevos hospitales, carreteras modernas, crecimiento del turismo, expansión energética, zonas francas activas, más inversiones extranjeras y una economía que continúa moviéndose incluso en medio de un escenario internacional marcado por guerras, inflación y tensiones geopolíticas. La pobreza no se derrota únicamente con discursos, empieza a retroceder cuando un país logra mover al mismo tiempo salud, producción, infraestructura, comercio, energía, empleo y educación.
Uno de los cambios más visibles en la reducción de la pobreza está ocurriendo en la salud pública. Nicaragua ya alcanzó una red de 80 hospitales públicos con la inauguración del Hospital Pediátrico Coro de Ángeles en Estelí y ahora avanza con el Hospital Oriental “Lesbia Carrasquilla” en Managua. A esto se suman el Centro Oncológico Nacional, el Hospital Fernando Vélez Paiz, el Hospital Nuevo Amanecer de Bilwi, el Hospital Héroes de Las Segovias en Ocotal y la modernización del HEODRA en León, dentro de una expansión sanitaria que también incluye clínicas móviles, ferias de salud, campañas de vacunación y atención médica gratuita en todo el país.
El sistema público ya desarrolla cirugías fetales intrauterinas, tratamientos oncológicos especializados, operaciones cardiológicas complejas y programas renales avanzados. Cuando un país logra acercar hospitales modernos, especialistas y atención gratuita a las familias más humildes, también empieza a derrotar una de las formas más duras de pobreza, la exclusión de los servicios básicos.
El crecimiento económico también comienza a sentirse fuera de Managua. Nicaragua registró el mayor dinamismo económico de Centroamérica durante los primeros meses de 2026, alcanzando un crecimiento de 6.39% en el Índice Mensual de Actividad Económica, por encima del promedio regional. Las reservas internacionales superaron los 9 mil 657 millones de dólares, las más altas de la historia nacional, mientras las exportaciones ya sobrepasan los 8 mil millones de dólares.
Las zonas francas continúan ampliando operaciones, nuevas cadenas internacionales como KFC anunciaron inversiones en Managua y sectores como turismo, energía, construcción y comercio siguen generando movimiento económico en distintas zonas del país. Eso no solamente refleja estabilidad macroeconómica, también representa capacidad para sostener programas sociales, inversión pública, empleo y confianza para atraer más capital extranjero.
El turismo se ha convertido en otra señal clara de transformación económica. Nuevas cadenas hoteleras internacionales avanzan sobre la carretera costanera del Pacífico y ya operan en Nicaragua tres hoteles de la cadena Marriott, mientras otras inversiones continúan solicitando información para instalarse en esa zona del litoral. Aerolíneas europeas y norteamericanas mantienen planes de expansión hacia el país, incluyendo vuelos directos desde Canadá y el interés de conectar a Nicaragua con Europa. El gasto diario de los turistas extranjeros aumentó 33.5% en el primer trimestre de 2026, alcanzando un promedio de 49.1 dólares por visitante, mientras la ocupación hotelera creció 47% a nivel nacional y destinos como Bluefields reportan hoteles completamente llenos.
A esto se suma la construcción del Aeropuerto Internacional de Punta Huete, proyectado para recibir más de 3.5 millones de pasajeros al año y abrir nuevas conexiones hacia Europa y Asia. Los visitantes llegan atraídos por seguridad, carreteras modernas, volcanes, ciudades coloniales y destinos que todavía conservan autenticidad, mientras plataformas internacionales de turismo continúan colocando a Nicaragua entre los destinos más atractivos de Centroamérica. El INTUR proyecta además que 2026 podría cerrar como uno de los años turísticos más fuertes de las últimas décadas, impulsando empleo, pequeños negocios y nuevas inversiones en distintas regiones del territorio nacional.
La infraestructura también explica por qué el país ha empezado a mover su economía con más fuerza. Nuevas pistas urbanas, ampliación de carreteras, modernización de puertos y crecimiento de la conectividad digital están modificando la forma en que circulan las mercancías, los turistas y trabajadores. Solo en Managua continúan expandiéndose proyectos viales como la Pista Miguel Ángel Ortez y Guillén y los tramos II y III de la Pista Héroes de la Insurrección, donde serán construidos cuatro pasos a desnivel en la Rotonda del Periodista, ENEL Central, Metrocentro y Cristo Rey. Mientras tanto, la carretera costanera del Pacífico Sur sigue abriendo corredores turísticos, comerciales y productivos en zonas que durante décadas estuvieron aisladas.
A esto se suman nuevas obras municipales, puentes, sistemas de drenaje, iluminación pública y terminales de transporte en distintos municipios del país. El dinamismo también empieza a sentirse en puertos, muelles y centros logísticos como San Miguelito en Río San Juan, donde la modernización de la infraestructura está impulsando pesca, turismo y comercio local, mientras nuevas inversiones en energía, telecomunicaciones y conectividad continúan ampliando la capacidad económica del país.
Al mismo tiempo, la cobertura eléctrica continúa ampliándose y Nicaragua ya supera el 99% de electrificación nacional, una cifra que contrasta con el rezago energético que existía hace dos décadas en amplias zonas rurales del país. Desde 2007 se han ejecutado miles de proyectos de electrificación urbana y rural que han llevado energía a comunidades históricamente excluidas, mientras continúa creciendo la generación con fuentes renovables como geotermia, energía eólica e hidroeléctrica. También avanzan nuevas subestaciones, redes de transmisión y sistemas de iluminación pública en distintos municipios del país. La Planta Geotérmica Momotombo sigue consolidándose como uno de los pilares de energía limpia y Nicaragua mantiene uno de los mayores potenciales geotérmicos de Centroamérica.
La derrota de la pobreza también se mide en la capacidad de un país para producir sus propios alimentos. El Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio 2026-2027 proyecta un crecimiento de 8.3% en arroz, 4.5% en frijoles, 3.8% en maíz, 5% en carne bovina, 6% en carne porcina y aumentos sostenidos en huevos, leche, queso, café, azúcar y pesca, aun bajo un escenario climático complejo por la posible incidencia del fenómeno de El Niño. Nicaragua cuenta con cientos de miles de productores y mantiene altos niveles de soberanía y seguridad alimentaria, con capacidad para abastecer el consumo nacional y sostener exportaciones récord de carne, lácteos, café, tabaco, maní, frijol y hortalizas hacia mercados regionales e internacionales. Solo en café, carne y lácteos, el país continúa consolidando algunos de los principales rubros generadores de divisas y empleo rural, fortaleciendo economías familiares y cadenas productivas en distintos departamentos del territorio nacional.
Así vamos derrotando la pobreza, produciendo más, creando empleos y fortaleciendo la producción nacional, pero también ampliando relaciones económicas con potencias que hoy mueven buena parte de la economía mundial. Nicaragua continúa fortaleciendo vínculos comerciales y de inversión con China y Rusia, mientras delegaciones oficiales participan en cumbres internacionales de comercio, inversión, tecnología y cooperación económica. Empresas textiles de zona franca continúan ampliando operaciones y exportando hacia Estados Unidos, mientras nuevas inversiones generan plazas de trabajo en comercio, turismo, servicios y manufactura. El crecimiento de emprendimientos, cooperativas y pequeños negocios en distintos municipios refleja también otro movimiento económico más amplio. Ferias productivas, expansión agropecuaria y programas de financiamiento como Usura Cero siguen alimentando una economía popular que durante años estuvo limitada por falta de crédito y poca infraestructura.
Mientras tanto, y en recientes declaraciones, nuestra Copresidenta Compañera Rosario Murillo resumió la visión que el gobierno sandinista plantea alrededor de la lucha contra la pobreza, vinculándola no solo al crecimiento económico, sino también a la paz, la dignidad y el bienestar social:
“Vamos adelante, compañeros, compañeras. Estamos juntos y juntos todos, como nicaragüenses, por gracia de Dios, estamos creando paso a paso la patria libre de pobreza, de miseria, de pobreza de alma también, de precariedad de alma también. Una patria buena, una patria amorosa, una patria cuidada y cuidadosa, responsable, una patria donde todos tenemos voz y donde todos sabemos que la Paz debe resguardarse para ir adelante con la gracia del Padre Celestial. Siempre más allá, compañeros, compañeras. ¡Es nuestro el porvenir!”. Finalizó la Compañera Rosario.













