El desarrollo en Managua del Seminario Regional del Comité Especial de la Organización de las Naciones Unidas sobre pueblos bajo administración colonial puso a Nicaragua dentro de una dinámica diplomática internacional histórica y poco común para la región centroamericana durante las jornadas comprendidas entre el 25 y el 27 de mayo.
La presencia de 47 países y pueblos relacionados con debates sobre soberanía, autodeterminación e independencia convirtió el encuentro en un hecho político de alcance global, no solamente por el tema discutido, sino por el simbolismo de que el foro se desarrollara en Managua bajo coordinación de Naciones Unidas y con representación de delegaciones provenientes de África, Asia, América Latina, Europa y el Caribe.
El encuentro también permitió observar que el tema de la descolonización continúa siendo un asunto activo dentro de la agenda internacional. Aunque muchas veces se asocia el colonialismo con hechos históricos del siglo XIX o del siglo XX, dentro de Naciones Unidas todavía existen territorios considerados no autónomos y pendientes de procesos de definición política. Casos como Islas Malvinas, Gibraltar, Guam y Polinesia Francesa continúan apareciendo dentro de los debates multilaterales relacionados con la defensa de la soberanía, el control de la administración y el derecho de los pueblos a la autodeterminación, lo que vendría a explicar por qué el Comité Especial de Descolonización creado por la ONU en 1961 sigue funcionando en pleno 2026.
La participación de delegaciones de países como República Popular China, Rusia, Cuba, Venezuela, Irán, Sudáfrica, Argelia y otras naciones reflejó además que el seminario reunió a gobiernos con trayectorias políticas, históricas y diplomáticas distintas, pero coincidentes en discusiones relacionadas con soberanía nacional y mecanismos multilaterales de cooperación. El hecho de que esas delegaciones coincidieran en Managua mostró un nivel de interlocución internacional que trasciende el ámbito centroamericano y ubicó a Nicaragua dentro de una agenda vinculada a debates mundiales sobre soberanía, diplomacia y autodeterminación de los pueblos.
Otro elemento que proyecta el encuentro es el nivel diplomático que actualmente mantiene Nicaragua con distintos gobiernos y organismos internacionales. Un seminario de esta magnitud requiere coordinación logística, relaciones activas y condiciones políticas que permitan el desplazamiento de representantes de distintos continentes. La presencia de 47 países y pueblos en Managua también refleja una diplomacia nicaragüense dirigida por los Copresidentes Compañera Rosario Murillo y Comandante Daniel Ortega, con experiencia al más alto nivel dentro de los espacios multilaterales, y que continúa siendo respetada, escuchada y tomada en cuenta en escenarios internacionales de Naciones Unidas.
La jefa de Estado, Compañera Rosario Murillo, fue la encargada de dar la bienvenida a las delegaciones a través de su alocución diaria en los Medios del Poder Ciudadano, donde catalogó este encuentro como una expresión de hermandad entre pueblos y naciones reunidas en Managua alrededor de temas concernientes a soberanía, cooperación y autodeterminación: “Y quiero destacar, compañeros, compañeras, que hoy hemos inaugurado y para nosotros de verdad es no solo un placer, es de verdad una hermandad la que patentizamos cuando recibimos en nuestro país a representantes de delegaciones de países y pueblos hermanos, 47 países y pueblos hermanos”, expresó la Copresidenta al referirse al seminario que se desarrolla en la Casa de los Pueblos.
Sus referencias a la hermandad entre naciones también estuvieron acompañadas por temas discutidos durante el seminario, entre ellos los acontecimientos políticos en pueblos bajo administración colonial, los desafíos climáticos y el papel del sistema de Naciones Unidas en el seguimiento de resoluciones relacionadas con esos procesos.
Por su parte, el co-canciller Denis Moncada Colindres relacionó el seminario con referencias históricas de la política nicaragüense ligadas a resistencia e intervencionismo, mencionando figuras como Augusto C. Sandino, Benjamín Zeledón y Carlos Fonseca Amador. Ese componente histórico permitió fortalecer el discurso diplomático del evento con una narrativa más amplia acompañada a soberanía nacional y autodeterminación, elementos que forman parte de la agenda del Comité Especial de Descolonización desde su creación dentro de la ONU.
La presencia de delegaciones y pueblos provenientes de distintos continentes también dejó claro que este encuentro internacional se desarrolla en Nicaragua, una nación sandinista y de paz.
Mientras diariamente el golpismo, los propagandistas de la mentira y urracas parlanchinas intentan vender la idea de que Nicaragua vive aislada, asediada, en crisis permanente y que nadie quiere venir ni relacionarse con el país, la llegada de 47 países y pueblos a Managua para participar en un seminario de Naciones Unidas sobre descolonización termina convirtiéndose en otra derrota para esas narrativas y pone una lápida sobre las pretensiones de quienes durante años han intentado proyectar internacionalmente una imagen falsa de Nicaragua. La realización de este encuentro también refleja que los pueblos y gobiernos presentes reconocen en el país condiciones de paz, tranquilidad, soberanía y dignidad para desarrollar un foro diplomático de alto nivel.













