La producción de queso y cuajada en Nicaragua pasó de ser una actividad de mera subsistencia a convertirse en un motor clave de la economía rural y un referente de exportación en Centroamérica. La fuerza de este sector radica en la integración de plantas industriales, queseras artesanales y fincas familiares, que no solo aseguran el abastecimiento en los hogares, sino que también responden a las exigencias de calidad e inocuidad del mercado internacional.
De acuerdo al monitoreo más reciente del Ministerio Agropecuario (MAG), al mes de Abril 2026 el País registró una producción acumulada de 77.7 millones de libras de queso y cuajada, garantizando la disponibilidad en el mercado interno y las exportaciones.













