La religiosidad de los católicos granadinos se pone de manifiesto una vez más en las aguas del Lago de Nicaragua, al realizarse el tradicional Viacrucis Acuático, misma que lleva 32 años de efectuarse en las isletas de Granada, bajo la organización de la Iglesia Católica, en conjunto con el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), el Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR) y los pobladores de algunas isletas de Granada, quienes a través de las “Estaciones” recuerda la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

Esta tradición aglutina a cientos de católicos de las isletas de Granada, incluyendo feligreses que llegan a esta ciudad año con año para participar del Viacrucis Acuático, considerado único en el mundo, por lo que trasciende nuestras fronteras nicaragüenses. En cada estación, las familias acostumbran adornar con flores, una cruz, y en compañía de los filarmónicos, que ejecutan música sacra, van orando en el recorrido, hasta llegar a la última estación (15).

Durante el recorrido la imagen de Jesús Nazareno, abordo de un lancha adornada con flores y frutas tropicales, visita diferentes isletas, misma que fueron seleccionadas por autoridades de la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, principales organizadores de la actividad. En cada isleta se pide por la salud y bendiciones de las familias, y se recuerda cada estación que vivió Jesucristo antes de entregarse al padre celestial, luego de ser crucificado en la pesada cruz de madera que el mismo cargo, al ser condenado por el pueblo de Israel.

Este año, los cuadros bíblicos de la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro señor Jesucristo fueron interpretados por niños de las comunidades isleñas, quienes en una muestra de fervor y amor cristiano dieron un toque más evangelizador, al cargar una cruz de madera, vestir como Jesús y soportar el candente sol que hacía brillar sus ojos, y alrededor de la imagen de Jesús nazareno viajaba la feligresía, haciendo el corrido en botes de remos o lanchas.

A esta actividad asistieron autoridades de la Iglesia Católica, encabezada por el Obispo de la Diócesis de Granada, Monseñor Jorge Solórzano Pérez, en compañía de sacerdotes de parroquias granadinas; la alcaldesa de Granada, licenciada Julia Mena Rivera; la viceministra de Turismo, Janice Watson; el director de Cultura, Luis Morales, entre otras personalidades locales, quienes destacaron la importancia y relevancia de esta actividad para las distintas comunidades de estos sectores.

“Un bote lindo para Cristo”

Durante la actividad, el Maestro Alfonso Jiménez, pintor nicaragüense, la diputada María Victoria Martínez, la viceministra de Turismo y las delegadas de cultura y turismo para la ciudad de Granada, conformaron el jurado que calificaron a los mejores cuadros bíblicos realizados por familias de las comunidades de El Diamante, donde participaron 9 botes en el concurso denominado “Un bote lindo para Jesús”, en la que el Bote Evangelin fue el ganador del tercer lugar, el bote Nazaret 2 se acreditó con el segundo lugar, y el primer lugar lo ganó el bote Miramar.

El INC y el INTUR otorgaron premios a los ganadores, pero además, les entregaron una ayuda económica a todos los participantes, para que solventaran algunos gastos que pudieron haber realizado al participar de esta novedosa tradición llena de fervor y espiritualidad religiosa, propia de la Semana Mayor.

El Obispo de Granada, Monseñor Jorge Solórzano, se sintió muy contento al ver que el fervor de las comunidades de las isletas de Granada se mantiene vivo. También aprovechó para invitar a “mantener la calma especialmente en estos día, a confiar más en Cristo, porque solo Cristo es el que nos salva, solamente Cristo es el que nos ayuda, Cristo es que calma las tempestades y nos libera”, expresó Monseñor Solórzano, al referirse a los últimos acontecimientos ocurridos en nuestro país a consecuencia de sismos.

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