Nicaragua continúa fortaleciendo las acciones para prevenir y eliminar la malaria mediante un modelo de salud familiar y comunitario que integra brigadas antiepidémicas, colaboradores voluntarios y diagnóstico oportuno. A este esfuerzo se suma la ratificación del acuerdo binacional con Costa Rica, que permitirá reforzar la vigilancia epidemiológica y las acciones conjuntas en la zona fronteriza para reducir la transmisión de esta enfermedad y proteger la salud de la población.
El doctor Carlos Sáenz, viceministro de Salud, compartió los detalles de esta lucha antiepidémica en la entrevista central de Revista en Vivo de Canal 4.
Del acuerdo con Costa Rica dijo: "En primer lugar, con el espíritu de buena vecindad de nuestra dirigencia, nuestros Copresidentes, Comandante Daniel y la Compañera Rosario, nos orientaron ratificar este acuerdo binacional, entre Costa Rica y Nicaragua, para luchar en la eliminación de la malaria y luego la sostenibilidad en el tiempo para evitar reproducción. El primer acuerdo que tuvimos fue el 9 de abril de 2021 y ahora lo estamos ratificando el 3 de julio, recién pasado".
"Esto tiene dos elementos claves, importantes, que le agrega todos los esfuerzos que hemos venido haciendo nosotros dentro del Modelo de Salud Familiar y Comunitario. Uno es que entre las dos naciones, durante todo el corredor transfronterizo vamos a trabajar de manera al unísono, a la vez, en las dos fronteras, en los territorios para tener más impacto en la lucha contra este vector transmisor de la malaria, y los otros es que vamos a tener informaciones que vamos a estar intercambiando", añadió.
El funcionario destacó que este mecanismo facilitará la realización de controles de foco de manera coordinada, evitando la propagación de la malaria y fortaleciendo la vigilancia sanitaria en el corredor fronterizo.
"Mientras en toda América la malaria es una de las enfermedades que se ha incrementado producto del cambio climático y Nicaragua no está exenta de esa situación. Entonces, nosotros en Nicaragua, desde todas las acciones que hemos venido haciendo, nos ha permitido reducir desde el 2023 a esta fecha, tres cuartas partes los casos de malaria que teníamos", resaltó.
Al respecto, Sáenz señaló que Nicaragua ha logrado reducir los casos registrados en comparación con los reportados hace tres años, resultado que atribuyó al trabajo permanente desarrollado por el sistema público de salud.
Como parte de esta estrategia, brigadas especializadas realizan jornadas de eliminación de criaderos de mosquitos, limpieza de maleza, aplicación de larvicidas y fumigación en comunidades donde existe riesgo de transmisión. Estas labores se complementan con acciones de educación y promoción de prácticas preventivas dirigidas a las familias. "Tenemos brigadas de lucha anti larvaria que van a los lugares donde están los criaderos. Sabemos que a este parásito le gustan las aguas sucias", explicó.
Uno de los pilares del modelo es la participación de más de 9.000 colaboradores voluntarios en la lucha contra la malaria distribuidos en todo el territorio nacional, especialmente en las zonas con mayor incidencia, como la "Costa Caribe Norte, Costa Caribe Sur, Las Minas, Zelaya Central, Río San Juan y la parte un poco alta de Alto Wangki y luego tenemos el resto del territorio, que aunque no tengamos malaria, estamos vigilando para que no se nos introduzca la malaria en los territorios que son libres de malaria".
"Son compañeros que desde sus casas, ellos son como un puesto comunitario y donde nosotros les entregamos una caja que tiene algodón, lanceta, alcohol, su portaobjeto y cubreobjeto y ahí toman las muestras de la malaria para que luego se lleve al laboratorio y ahí se examina para saber si o no diagnóstico".
Estos colaboradores reciben capacitación para realizar la toma de muestras mediante la técnica conocida como "gota gruesa", un examen que permite detectar oportunamente la presencia del parásito causante de la enfermedad. En las comunidades más alejadas se utilizan pruebas rápidas que ofrecen resultados en pocos minutos.
El viceministro explicó que el diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento de forma inmediata, reduciendo los síntomas en las primeras 24 horas e interrumpiendo la cadena de transmisión del parásito hacia otros mosquitos.
"Nosotros tuvimos un reconocimiento internacional de parte de la Organización Mundial de la Salud, donde nos ganamos un premio por el ejemplo de cómo nos articulamos para luchar contra la malaria entre la Red Comunitaria, el Ministerio de Salud y los brigadistas de salud".
Además del componente asistencial, el Ministerio de Salud desarrolla campañas permanentes de comunicación de riesgo para informar a la población sobre los síntomas de la malaria, la importancia de acudir oportunamente a las unidades de salud y las medidas preventivas que contribuyen a evitar nuevos contagios. "En la comunicación de riesgo es donde enviamos mensajes claves preventivos, mensajes de cómo promocionar la salud y anticiparnos en la educación preventiva", señaló.
El viceministro de Salud resaltó los avances en 19 años de Pueblo Presidente al disponer de una red de 79 hospitales modernos, equipados para atender a la población.
Durante el recorrido realizado en el barrio Santa Elena, se conoció el trabajo que desarrollan los colaboradores voluntarios, Col-Vol, quienes desde sus hogares funcionan como puntos comunitarios para la toma de muestras y el seguimiento de pacientes.
Los síntomas principales de la malaria son la fiebre alta, los escalofríos intensos y la sudoración abundante. Se recomienda buscar atención médica inmediata para realizarse una prueba de sangre (gota gruesa) y evitar la automedicación.
Anita del Carmen Ampié Olmos, colaboradora voluntaria desde hace 13 años, explicó que esta labor permite acercar los servicios de salud a la población y facilitar el diagnóstico de personas con fiebre sin necesidad de trasladarse inmediatamente a una unidad médica.
La voluntaria destacó que el acompañamiento del Ministerio de Salud, mediante la entrega de insumos y la capacitación permanente, ha fortalecido el trabajo comunitario y la respuesta oportuna frente a esta enfermedad.
Las autoridades sanitarias reiteraron que la participación de la población es fundamental para mantener el control de la malaria, eliminando criaderos de mosquitos, permitiendo el ingreso de las brigadas de salud y acudiendo a realizarse las pruebas ante la presencia de síntomas compatibles con la enfermedad.
Con estas acciones, Nicaragua mantiene su estrategia integral de vigilancia, prevención y atención de la malaria, fortaleciendo la coordinación comunitaria y la cooperación internacional para avanzar hacia la eliminación de esta enfermedad.













