La Biblia volverá a reunir a miles de nicaragüenses durante los últimos días de septiembre, cuando los templos reciban a los creyentes para orar, las plazas congreguen a las familias en cantos y alabanzas y las comunidades se reúnan para leer las Sagradas Escrituras y compartir la fe cristiana. La jornada que comenzó desde agosto llegará a uno de sus principales momentos el sábado 26 de septiembre, con el Culto Nacional “Tiempos de Dios, Triunfó la Paz y la Unidad”, previsto en la Plaza La Biblia de Managua, donde los evangélicos celebrarán los 457 años de la traducción de la Biblia al castellano.
Esta celebración tendrá continuidad un día después, el domingo 27 de septiembre, cuando Nicaragua conmemore el Día Nacional de la Biblia, instituido por la Asamblea Nacional mediante el Decreto A.N. No. 3317, aprobado el 15 de julio de 2002 y publicado en La Gaceta No. 149 el 9 de agosto de ese mismo año, que estableció el último domingo de septiembre para esta conmemoración, de manera que dos acontecimientos con orígenes diferentes coincidirán durante un mismo fin de semana alrededor de la Santa Biblia y de las comunidades cristianas que durante generaciones han transmitido sus enseñanzas.
Aunque suelen mencionarse juntas, ambas conmemoraciones tienen un origen diferente. La primera recuerda lo ocurrido en 1569, cuando Casiodoro de Reina publicó en Basilea la traducción completa de las Escrituras al castellano que pasó a la historia como la Biblia del Oso y que décadas después, en 1602, fue revisada por Cipriano de Valera, dando continuidad a la tradición conocida posteriormente como Reina-Valera. El Día Nacional de la Biblia, en cambio, nació siglos después y, como ya explicábamos anteriormente, forma parte de una celebración propia de Nicaragua, reconocida oficialmente para el último domingo de septiembre.
El decreto también permitió que instituciones públicas y privadas desarrollaran actividades relacionadas con esta celebración y otorgó beneficios tributarios para la distribución, producción y difusión de las Sagradas Escrituras en todo el territorio nacional.
Estas disposiciones facilitaron que los ejemplares pudieran llegar a distintos lugares del país y que las actividades alrededor de su lectura encontraran respaldo dentro de la legislación nicaragüense.
A poco más de un año después de que el Frente Sandinista regresara al Gobierno, el 28 de septiembre de 2008, la Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega inauguraron la Plaza de la Biblia en Managua, acompañados por líderes evangélicos y creyentes que se congregaron para aquella celebración. Durante el encuentro se anunció la entrega de escrituras de propiedad para 190 terrenos destinados a la construcción de templos y el apoyo para imprimir decenas de miles de Biblias en miskitu, dirigidas a las familias del Caribe nicaragüense.
Como parte de la libertad religiosa que vive el país, la Plaza de la Biblia ha continuado recibiendo encuentros cristianos y el 19 de abril de 2026 congregó nuevamente a más de 20 mil creyentes en un culto de oración por la paz, acompañado de música, danza y mensajes de fe. Entre los invitados estuvo Doris Myrna Ávila Talavera, hija del recordado evangelista puertorriqueño Yiye Ávila, quien llegó a Nicaragua en 1987, cuando el país todavía enfrentaba la guerra financiada y respaldada por Estados Unidos. Ávila desde aquellos años mantuvo una cercana relación con la Compañera Rosario y el Comandante Daniel, además de cultivar un vínculo con el pueblo nicaragüense a través de sus prédicas y oraciones por la paz.
Todo este recorrido de hechos y acontecimientos contradice las mentiras difundidas por los propagandistas de la derecha que desde fuera del país, sin presentar prueba alguna, afirmaban que el Gobierno Sandinista estaba prohibiendo el ingreso de la Biblia, algo que fue desmontado públicamente por líderes evangélicos nicaragüenses.
Las propias iglesias aportaron datos sobre la circulación de estos textos: las Asambleas de Dios informaron que durante 2025 importaron y nacionalizaron más de 12 mil 500 ejemplares, mientras la Convención Bautista señaló que entre 2024 y 2025 distribuyó alrededor de 20 mil en centros educativos, penitenciarios, encuentros juveniles y comunidades, labores que, de acuerdo con esa denominación, contaron con el respaldo de las más alta autoridades.
Tal realidad también se refleja en las celebraciones de 2026, que comenzaron en agosto con más de 70 líderes de distintas iglesias reunidos junto a familias y jóvenes en la Plaza de la Biblia y que continuaron en diferentes puntos del país con evangelización, oración, encuentros juveniles, congresos, conciertos y danza cristiana. A pocos días de las principales celebraciones de septiembre, más de 200 pastores se pronunciaron sobre las actividades preparadas en todo el territorio nacional para conmemorar el Día de la Biblia y los 457 años de su traducción al castellano, sumándose a una programación que durante varias semanas ha reunido a las congregaciones y creyentes de distintas partes de Nicaragua.
La cercanía con las familias cristianas también ha quedado plasmada en distintos mensajes de la Compañera Rosario Murillo. En una de sus intervenciones expresó: “Así que nuestro saludo y compartiendo la fe decimos: hermanos cristianos de nuestra Nicaragua, que aquí estamos en Fe, en Familia y en Comunidad, compartiendo esa creencia sagrada en Dios nuestro Señor y compartiendo los dones, los milagros, los prodigios y sobre todo la certeza, la esperanza de que entre todos, todos juntos en solidaridad y hermandad seguimos cambiando Nicaragua, seguimos combatiendo la pobreza, seguimos construyendo el porvenir”, afirmó la Copresidenta Compañera Rosario Murillo.
Bajo ese mismo espíritu, miles de familias cristianas volverán a encontrarse alrededor de la Biblia, una tradición que continúa formando parte de la vida religiosa de Nicaragua.













