La Procuraduría General de Justicia de Nicaragua (PGJ) entregó títulos de propiedad a familias del barrio Monte Fresco, ubicado en el Distrito VI de Managua. El objetivo es garantizar la seguridad jurídica de hombres y mujeres que por años han habitado en esta zona y han construido su hogar.
La documentación es un respaldo legal otorgado por el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN), permitiendo a las familias tener algo propio, tranquilidad y una visión a futuro para heredar a sus hijos.
La PGJ está entregando 2.500 títulos semanalmente, unos 10.000 títulos al mes y 120.000 documentos al año en toda Nicaragua.

“Hoy estamos entregando 176 títulos de propiedad en este distrito y visitaremos barrios como La Primavera, Bertha Díaz, Camilo Chamorro, Los Sábalos, El Rodeo, El Rodeito y Santa Elena; y simultáneamente estamos entregando en diferentes departamentos de nuestro país”, explicó Ervin Antonio Gutiérrez Flores, procurador auxiliar de la PGJ.
El procurador auxiliar detalló que este documento, conforme a las leyes de ordenamiento territorial, “les dice que son dueños legales de este pedacito de tierra de Nicaragua y que de ahí nadie los va a sacar, una seguridad para los hijos, para la familia; es algo que pueden heredar porque seguido de esta solvencia de propiedad viene el título de propiedad en los próximos días o lo que uno llama la escritura, y ya teniendo la escritura, van a las oficinas de registro para que quede inscrito legalmente a favor del protagonista”.
En cada departamento del país hay una delegación de la Procuraduría General de Justicia donde pueden acercarse para conocer cómo pueden legalizarse a través del Programa de Titulación Urbana.

Tranquilidad, felicidad y paz para las familias
Un título de propiedad no es solo un documento legal que indica que una persona tiene a su nombre un terreno; también lleva consigo tranquilidad para toda una familia, la felicidad y la paz.
Mauricio Rocha y Guillermina Miranda Sánchez conforman un matrimonio que lleva viviendo en este barrio unos siete años. Él se dedica a cantar en un grupo de mariachis para ganarse la vida y, aunque estaba un poco desvelado, no dudó en manifestar su felicidad al recibir a la PGJ y a los políticos del barrio.
“Le damos gracias a Dios y a nuestro Comandante Daniel, a la Compañera Rosario, porque hoy nos sentimos felices al saber que esta propiedad es nuestra y acá pasaremos nuestros días”, comentó Mauricio.
A su vez, su esposa agregó: “Me da tranquilidad recibir este título de propiedad, es un gran regalo de los Copresidentes, una alegría porque sé que mis hijos no van a quedar rodando porque ahora tengo algo que darles y desde que vivimos acá deseábamos quedarnos”.

Asimismo, Oswaldo José Vargas Navarrete también hizo realidad su sueño de tener un título de propiedad a su nombre.
“Me siento feliz porque tengo el título de mi casa. Doy gracias a Dios, al Comandante Daniel, a la Compañera Rosario y felicidades a todos los del barrio que hoy tenemos este título. Tengo ya 60 años y es la primera vez que tengo algo a mi nombre tan importante para mí y mi familia”, contó Oswaldo.
Kenia Zamora fue otra de las beneficiadas con la entrega de este importante documento. “Este título significa mucho porque ahora sé que puedo vivir con mis hijos tranquilamente”.













