Masaya es sin lugar a dudas uno de los municipios más pintorescos de Nicaragua y donde, en pequeños talleres familiares, más se manifiesta el rico folklore y la creatividad de sus hijos, esos que tienen en la comunidad indígena de Monimbó su más grande orgullo.
Monimbó es en Masaya la máxima expresión de trabajo, identidad cultural y bravura; y hace 38 años esa bravura quedó demostrada con la insurrección contra la dictadura somocista, dentro de la cual ocupa un lugar lleno de admiración la Gesta de Los Sabogales, cuando el Comandante Camilo Ortega Saavedra, Arnoldo Quant y Moisés Rivera se llenaron de gloria al ofrendar su vida por la patria.

La Masaya de hoy dista mucho de la que conocieron estos héroes. Ellos conocieron una Masaya oprimida bajo el yugo militar de la dictadura, ellos conocieron los caminos polvorientos de sus comunidades rurales, ellos sufrieron al ver a los niños morir por falta de atención médica, miraron cómo los niños en vez de jugar y estudiar eran explotados.
Hoy este municipio ha cambiado a lo grande y en el rostro de los masayas se nota el optimismo de vivir. Es una vida cuyo génesis está en esa lucha de hace 38 años y por tanto abonada por la sangre de Camilo y los demás héroes y mártires.

El pasado guía las nuevas victorias
Iván Castellón, sobreviviente de la Gesta de Los Sabogales, explica que Camilo era un hombre comprometido en quien se notaba el compromiso con la causa revolucionaria.
“Camilo se caracterizaba por ser una persona, primero, muy amable, muy fraterna. Yo nunca le vi, las veces que yo trabajé con él, nunca le vi una mala cara, nunca le vi una malacrianza”, afirma.

Castellón subraya que ahora en Masaya se respiran nuevos aires y no aquellos atestados del miedo que difundía la Guardia.
“Hay como una libertad de hablar, de dialogar, de expresarse en este país. Eso no lo veíamos en la (época de) la Guardia. Hablábamos calladito", manifiesta.

Un aspecto que hay que destacar es que en esa época ser joven era un delito, y más si lo sorprendían a uno con literatura sandinista, lo cual era sinónimo de subversión y por tanto uno estaba sujeto a ir a la cárcel o bien a ser asesinado.
En este sentido, Castellón es enfático en que no hay que olvidar la historia, sino tenerla presente para que esta sirva como guía hacia un futuro de victorias.

Un pueblo donde el arte florece
Cuando Camilo llegó a Masaya debió sentirse admirado por la riqueza cultural, que a pesar del miedo, era capaz de irradiar ese pueblo. Hoy no hay temor alguno y en cada cuadra de ese municipio hay diferentes expresiones artísticas.
Con el objetivo de tener un lugar donde se promueva la preservación y el rescate de ese patrimonio, la Alcaldía local está haciendo una gran inversión para finalizar un sueño cuyos primeros pasos se dieron durante la primera Etapa de la Revolución: La Casa de las Artesanías.

El edificio se construyó en los ochentas con una fachada colonial y de acuerdo a su directora, Daysi Madrigal Fonseca, lo que se pretende es tener espacios de exposición y talleres, principalmente, de aquellas artesanías en peligro de desaparecer como la juguetería típica (miniaturas, muñecos, carritos), el barro pintado, artículos utilitarios de madera, máscaras, entre otros.

“Tiene el objetivo de poder trasladar conocimientos, de poder valorizar las artesanías, a través del adiestramiento y de poder enseñar a los jóvenes a hacer esos oficios tradicionales, que se sientan orgullosos de nuestras raíces y de nuestra cultura y de todo eso tan importante que representa el arte de nuestros artesanos en el departamento”, expresa.

Elena Orozco, directora de planificación y proyectos de la Alcaldía de Managua, destaca que en la Casa de las Artesanías se han invertido unos 20 millones de córdobas, siendo esto un esfuerzo que viene a promover la riqueza cultural a partir del empoderamiento de los artesanos más jóvenes del departamento.

Derecho a la recreación
A pocos metros de esta casa, la Alcaldía Municipal está trabajando en un proyecto no menos importante: el nuevo malecón, un lugar con una vista espectacular de la laguna y del volcán Masaya.

La inversión asciende a 5 millones de córdobas y una vez que esté finalizado será el espacio predilecto de recreación de las familias del municipio, al disponer de bellos acabados y modernas bancas, andenes, juegos infantiles y por supuesto, el toque natural que brindan los árboles que se ha evitado tocar durante la ejecución del proyecto.

Vías de comunicación
Pero si a cambios drásticos nos vamos a referir, nada mejor que mencionar la nueva carretera Monimbó-Niquinohomo. En sus 8 kilómetros de longitud habitan decenas de familias, quienes durante toda su vida tuvieron que lidiar contra el polvo y la arena, si era verano, o los lodazales, si era invierno.
En ambas épocas del año transitar por el camino era un martirio y la vida se tornaba en un yugo que los pobladores se resignaban a llevar solo con la esperanza de que algún día hubiera un cambio.

Ese cambio recientemente llegó y fue el Gobierno del Comandante Daniel Ortega Saavedra, hermano de Camilo, el que lo hizo posible. Ahora el camino no existe, lo que hay es una excelente carretera adoquinada.
“Estamos alegrísimos, porque es un sueño esto”, asegura Juan Francisco Sánchez, de 60 años.

Ahora se cuenta con transporte vehicular y los productores pueden sacar las cosechas sin ningún problema, a diferencia de antes cuando la producción era sacada a duras penas en carretas de tracción animal.
No menos feliz se muestra don Armando José Méndez, para quien la accesibilidad es el principal beneficio.
“Anteriormente nadie quería entrar aquí. Ahora no, ahora como está, todo mundo está en tránsito (se puede movilizar)”, subraya Méndez.

La seguridad es integral
Pero en Masaya los esfuerzos son integrales, y prueba de ello es el interés en la protección ciudadana y sus bienes. Una estación de bomberos recientemente inaugurada ratifica ese compromiso.
El Alcalde Orlando Noguera afirma que en la obra se invirtieron 900 mil córdobas, lo cual es parte de los recursos destinados por el Gobierno Sandinista para el mejoramiento de 16 estaciones a nivel nacional.

La estación contará con dos unidades y el personal del Benemérito Cuerpo de Bomberos debidamente entrenado.
Bernardino Bermúdez, responsable de la gestión de riesgo de la Alcaldía, explica que contar con este servicio es primordial si se toma en cuenta la necesidad que hay de atender las amenazas sísmicas, volcánicas o bien los incendios forestales, comerciales o residenciales que puedan ocurrir.
El Alcalde Noguera afirma que el desarrollo de distintos proyectos es una realidad presente en toda la ciudad, cumpliéndose así el mandato del Comandante Daniel y el sueño de los héroes y mártires.














