El batallón 30-62 de San José de las Mulas, fueron jóvenes revolucionarios que perdieron la vida luchando para ver a Nicaragua en paz y prosperidad, esto hace 33 años.

A estos héroes que dejaron su hogar para defender a Nicaragua de la dictadura, se les realizó en horas de la tarde del sábado, un homenaje desde el Cementerio Periférico (Managua) donde descansan los restos mortales de muchos de estos héroes de la patria.

Con un acto cultural y una plegaria al Altísimo por parte del padre Antonio Castro, se les recordó y se les dijo que Nicaragua los honra y cada día se transforma, haciendo realidad aquellos sueños que un día estos mártires quisieron ver hechos realidad.

“El mensaje es admirar, imitar y amar cada día más a esas madres que fueron capaces de desprenderse de los más querido e íntimo de su vida, como es un hijo, por amor… ¿Por amor a quién? Por amor a su pueblo, por amor al futuro de las generaciones que vienen. Y aunque venga la muerte, la persecución, la angustia y el dolor, esas madres han sabido comprender en medio de sangre y de lágrimas, con la esperanza, que su hijo sembró una semilla que germinó en tierra fértil, tierra fecunda”, expresó el Padre Castro.

La Juventud Sandinista hizo entrega de ofrendas florales en los mausoleos de los héroes y mártires de San José de las Mulas, asimismo entregaron rosas a las madres y padres de estos revolucionarios.

¡Viva las madres y padres de héroes y mártires!
Sus padres y madres, orgullosos de haber dado a Nicaragua seres extraordinarios, héroes que lucharon por amor, estuvieron presentes.

María Ester Castillo Loasiga, muy emocionada, manifestó que a pesar de haber perdido tres hijos “Por la misma revolución me siento contenta, alegre (…) Perdí tres hijos, primero uno en la insurrección, otro en la seguridad del estado, y Miguel, en San José de las Mulas”.

“Esos sueños de mi hijo son un legado histórico por eso espero que se mantenga la juventud, que siga luchando porque es el futuro, que estudien porque ahora ese es el fusil”.

Amparo Sequeira de Barreto, madre de Gerardo Barreto, comentó que “Con las madres de una manera o de otra nos reunimos. Nos sentimos animadas al ver hoy a los compañeros de nuestros hijos que lucharon por lo mismo, por el progreso que estamos viviendo”.

“Mi hijo tenía 19 años y pierde la vida en Jinotega en una de las tantas emboscadas que le hicieron. Ahora la situación de los jóvenes es muy diferente, ellos están cosechando los frutos de nuestros hijos, ellos sembraron y esta es la cosecha porque están con la alegría que tenían nuestros hijos y en parte los sueños de nuestros hijos se ven realizados en las mejoras que estamos viendo”.

“Recuerdo a mi hijo con su par de camanances, sonriente, su pelo castaño, su alegría de vivir y su responsabilidad en los trabajos revolucionarios, él era dirigente estudiantil del (colegio) Maestro Gabriel”, recordó doña Amparo.

Juventud agradece vivir en paz
Yuriel Sevilla externó su agradecimiento a todos esos hombres y mujeres caídos para ver al pueblo y a las nuevas generaciones gozando de la libertad.

“Acá estamos compartiendo con las madres, homenajeado a los compañeros caídos que nos están regalando a la Juventud Sandinista un gran ejemplo para seguir los pasos, como juventud agradezco a los compañeros la libertad que nos regalaron”.













