El descanso que viven la mayoría de los nicaragüenses en época de Semana Santa más que físico es espiritual, por tal razón -y como ya es tradición- centenares de turistas nacionales y extranjeros visitaron la Ciudad de León para presenciar cómo manos laboriosas transforman el aserrín en verdaderas obras de arte que transmiten la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

Estas bellas alfombras pasionarias se extienden más de ocho cuadras en las cercanías de la iglesia San Juan Bautista en Sutiaba.

Ahí se exponen las alfombras elaboradas por manos indígenas, que reviven cada año una tradición considerada entre las más hermosas y coloridas del país.

Estas escenas bíblicas llaman a la reflexión y al acercamiento con Dios, quien entregó a su único Hijo para salvar al mundo del pecado.

El tradicionalista Rider Alemán Sánchez, explicó que en su familia tienen más de cien años elaborando las alfombras pasionarias.

"Esta es una tradición familiar. Mi mamá murió hace cuatro años y nosotros seguimos la tradición de ella".

"Para quien sabe qué es el Santo Entierro sabe que la importancia es estar en paz, buscar a Dios, el pecado siempre está, pero uno debe reflexionar en la vida. Esto lo hago por amor y fe y no por competencia", detalló Rider.

Yadira Figueroa, habitante de Managua, afirmó que estas personas son "verdaderamente unos artistas, está quedando preciosa y es una tradición que se hace por tantas décadas y es bonito que le dediquen a Nuestro Señor estas obras".

Un arte sacro que es contemplado, admirado y dejado en el recuerdo por los equipos fotográficos de los turistas, muchos de ellos no saben que es una herencia que se ha trasmitido de generación en generación.

Ana, una de las tantas turistas extranjera externó que "No tengo las palabras en español de verdad, pero es una cosa muy bonita, me ha asombrado mucho. Es mi primera vez en Nicaragua y mi tercer día".
Alfombras pasionarias avivan la fe de los cristianos
Ofelia McQueen de Estados Unidos, dijo que "Está fabuloso, fuera de serie, nunca había visto una cosa tan bonita. Lo que más me ha llamado la atención es el trabajo artesanal, el arte de las personas".

Jossy Chávez de Oregón, Estados Unidos, añadió que "Este lugar está fantástico, se mira que le ponen mucho detalle, amor y corazón. Nunca había visto este tipo de arte".

Al caer la tarde los fieles católicos recorren las calles acompañando al Santo Entierro que inicia su peregrinar en la iglesia de Sutiaba y culmina en la calle de las alfombras con la luna como testigo.

Muchas son las personas que cumplen promesas agradeciendo por la sanación de enfermedades.

"Iniciamos este trio pascual con el Viernes de Dolores en el que celebramos la muerte y resurrección, que en el Año de la Misericordia el Señor nos invita a tener esa misericordia con los demás, si queremos ser verdaderos discípulos de besos debemos llevarnos la enseñanza que los transmite antes de morir en la cruz donde nos demostró el amor que nos tiene", enfatizó el padre Abelardo Ayestas.

"Muy devota del Santo Entierro desde pequeña mis padres me enseñaron que debía acompañar a Jesús desde mis primeros años y él me ha hecho muchos regalos que no tengo con que pagárselos", manifestó la feligrés Esperanza Díaz Coronado.














