La violencia desatada en Ecuador encuentra amplia cobertura en las cadenas de noticias y reacciones generalizadas en las cancillerías. Todas condenan unánimemente la violencia de las bandas de narcos que siembran el terror en el país.
El mundo tal como le conocíamos, sin que nada tenga que ver que los viejos pensemos que nuestro pasado es mejor, más sano, más coherente que nuestro presente, ha cambiado peligrosamente y si el cambio hubiese sido para bien, pues que bien.
(Se consignan 72 títulos de autores nicaragüenses publicados en el país y fuera del mismo, como también algunos de autores extranjeros sobre Nicaragua e incluye revistas).
Acostúmbrarse al horror. Hacer inoperantes los pronunciamientos de los organismos internacionales. Desacreditar como fuente poco fiable (en cuanto “antisemita”) cualquier voz que se levante para denunciar ese horror.
Israel amplia la guerra pero Estados Unidos dice que no tiene nada que ver. No lo tuvo con el asesinato de Aoruri en Líbano, ni con la masacre de civiles durante la conmemoración del asesinato (por Estados Unidos) del general persa Soulemani.
“El Presidente Truman, de origen judío, ejerció una presión sin precedente sobre el Departamento de Estado. El subsecretario de Estado Sumner Welles escribió: “Por orden directa de la Casa Blanca los funcionarios americanos debían emplear las presiones".