El periodismo debe reconciliarse con la verdad y la primera gran verdad es que es un crimen seguir patrocinando desde nuestros editoriales el descarrilamiento del país por contenidos eminentemente políticos.
Vaya a la Patria de Sandino nuestro saludo, nuestro compromiso de defender principios y nuestra irrestricta solidaridad con el FSLN y el gobierno de Nicaragua.
¿Acaso el gobierno sandinista de Nicaragua mató a más de 300 manifestantes pacíficos? Un análisis forense del número de muertos expone el reclamo como una mentira peligrosa.
La desesperación de todas las consejeras es la peor, más aún cuando las frustraciones se comparten entre tumbas abiertas que expiden todo tipo de hedores.
Tiene como deber fundamental validar al terrorismo psicológico manipulando la fe de los creyentes para orientarlos hacia una opinión política, social y vivencial ajena