El prestigioso Ballet Folclórico Haydeé Palacios celebró su 56 aniversario de fundación con una emotiva gala artística en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío. El espectáculo ofreció a los asistentes un colorido y alegre recorrido por las danzas más emblemáticas de Nicaragua.
La celebración de este año cobró un significado especial al cumplirse dos años del fallecimiento de su fundadora, la recordada maestra Haydeé Palacios. En su honor, sus hijos, nietos y el cuerpo de bailarines reafirmaron su compromiso de dar continuidad al invaluable legado cultural que la maestra construyó con dedicación, pasión y amor por las tradiciones nicaragüenses.
"Son 56 años que mi mamá dedicó a la cultura nicaragüense y al rescate de muchas danzas, porque fue una gran investigadora. Hoy nosotros, como familia Palacios y como familia cultural, tenemos la responsabilidad de mantener el sello que ella imprimió durante todos esos años que Dios le permitió servir a la cultura y convertirse en la persona que el público reconoció como la 'Reina del Folclore Nicaragüense'", expresó Carmen Quintana Palacios, directora del ballet.
.jpg)
"Nuestra presentación contempla la participación de los artistas de las academias que fundó mi mamá hace más de 30 años. Ella siempre dijo que no había edad para aprender a bailar folclore y que era responsabilidad de los artistas llevar la cultura a lugares merecedores, tal como ella lo hizo en diferentes países", añadió.
Durante la puesta en escena, el público disfrutó de una variada selección de expresiones tradicionales que incluyó el misticismo del Baile de los Diablitos, Aquella Indita, el ritmo caribeño del Palo de Mayo y los infaltables sones nicaragüenses.
"Para nosotros es importante continuar el legado de mi abuela y, sobre todo, fomentar las tradiciones y la cultura nicaragüense. También es fundamental respetar el vestuario y los pasos de cada baile, elementos que ella siempre cuidó de manera única e innovadora. Fue una gran investigadora de las danzas y de ella aprendí a bailar desde los dos años. Es un privilegio seguir su legado siendo parte de este ballet", expresó Agnia Torrez, bailarina.
.jpg)
"Tenemos 56 años de formar parte de esta historia. Inicié a bailar a los 11 años y hoy, al reunirnos todos, nos sentimos muy contentos porque a través de la danza aprendimos a amar aún más a nuestro país. Hemos construido innumerables historias y, gracias a nuestra maestra Haydeé, comprendimos que la cultura es una herramienta para mostrar la riqueza de Nicaragua a través de la danza", puntualizó Omar Rivera, bailarín.
A lo largo de las décadas, esta agrupación se ha consolidado como uno de los principales referentes artísticos del país, sirviendo como escuela y hogar para múltiples generaciones de bailarines y promotores de la cultura nacional.













