El criminal secuestro del hermano Presidente Nicolás Maduro Moros y la Compañera Primera Combatiente Cilia Flores ocurrió en el aniversario del asesinato por órdenes de Donald Trump del general iraní Qasem Soleimani en 2020.
El mundo amaneció con una escena que irrumpe como un crimen a plena luz de la historia. El imperio yanqui ejecutó una invasión armada y perpetró el secuestro del Presidente y líder bolivariano de la República de Venezuela.
Nadie duda de la fuerza militar imperial de Estados Unidos. Fundamentada en la arrogancia y la prepotencia es el perfil existencial más genocida que la humanidad.