Ser Sandinista es amar Nicaragua. Ser Sandinista es ser patriota. Es seguir el ejemplo del General Augusto Nicolás Calderón Sandino y todos los inmortales héroes y mártires.
En Nicaragua quienes dicen ser los defensores de los derechos humanos son agentes políticos, disfrazados de Organismos No Gubernamentales para ejecutar el guion que les escriben sus financistas.
Esa frase de que “un solo traidor puede con mil valientes” del “Adagio en mi país” escrita e interpretada por Alfgredo Zitarroza, ahora es más difícil en Nicaragua porque ahora los traidores están más que identificados.
En este artículo pretendemos responder a grandes rasgos a esas interrogantes. No podemos, por razones de espacio, entrar en detalles sobre las gestas guerrilleras del Che en la Sierra Maestra, en el Congo ni en Bolivia.
La catedral de papel maché se vio descubierta, su recubrimiento se hizo pedazos, desprendiéndose trozos de papel con coágulos de sangre. Solo quedó la piedra, sin recubrimiento alguno.
La naturaleza intolerante del ser humano, en tanto limita sus capacidades hasta la visión que tenga desde su propia nariz, ha encontrado en el inhóspito mundo de Facebook, sin duda alguna la red social más popular del mundo.
Desde que se supo la noticia de la ley de amnistía los golpistas han sido un ejemplo de esquizofrenia: Por un lado la condenan pero por otro lado celebran como si hubieran logrado un gran triunfo.