Esta mañana de domingo la Catedral de Managua fue el lugar escogido por sectores extremos de la Derecha política para “conmemorar” los seis meses del intento de Golpe de Estado.
Las organizaciones de derechos humanos en Nicaragua nunca han levantado su voz, mucho menos reconocen, las violaciones reiteradas de los derechos fundamentales de sandinistas que han sufrido crueles torturas, asesinatos.
Fue deportado porque sus acciones, en violación de cualquier código de conducta periodística, ayudaron y promovieron la violencia de los grupos de oposición.
Con las declaraciones del presidente costarricense Carlos Alvarado, no cabe la menor duda de que la conspiración a través de un golpe de estado contra el gobierno legítimo de Nicaragua, que fracasó rotundamente.