La Isla de Ometepe, en el Lago Cocibolca, comienza a recibir el movimiento propio de la Semana Santa, cuando familias y viajeros salen hacia destinos donde el paisaje cambia el ritmo de los días.
AL MENOS desde mediados del siglo XIX, hay constancia escrita de que en la mayoría de nuestras ciudades y pueblos tenían lugar durante la Semana Santa las representaciones de la Pasión y Muerte de Jesucristo.
El 23 de marzo de 1980, Monseñor Óscar Arnulfo Romero, desde la catedral de San Salvador, hizo un llamado directo a los miembros del Ejército y de los cuerpos de seguridad a detener la represión contra la población.
La Isla del Amor se proyecta como uno de los destinos turísticos más atractivos de Managua de cara a la Semana Santa que inicia este domingo, consolidándose como un espacio pensado para el disfrute de las familias nicaragüenses.
En Nicaragua, hablar de Semana Santa es hablar inevitablemente del pescado, un alimento que se vuelve protagonista en los hogares, en los mercados y en las mesas familiares.