De cara a garantizar el cumplimiento de la Ley 510, la Policía Nacional desde la Dirección de Armas, realizó una inspección de rutina en establecimientos donde se brindan servicios de reparación y mantenimientos de armas de fuegos, mejor conocido como armerías, con el objetivo que los establecimientos cumplan con los requisitos necesarios para su debido funcionamiento.

“En estos sitios se deben brindar servicios de mantenimiento y reparación a todas las armas que cumplen con el reglamento emitido por nuestra institución, estas inspecciones nos permiten a su vez incautar aquellas armas que están ilegales, por eso los dueños de talleres no deben admitir armas sin documentación pues de hacerlo son suspendidos”, refirió la Comisionada Mayor Ivania Quintero, Segunda Jefa de la Dirección de Armas.

La labor de la institución no solo garantiza el buen funcionamiento de los negocios, sino que certifica la seguridad de los propietarios tomando en cuenta que una de las normas con las cuales se debe cumplir es contar con una instalación adecuada y segura, de tal manera que no se presenten incidentes como robos de algún arma o explosivos.

“Nosotros realizamos reparación de armas en reglamento para lo cual solicitamos los documentos de portación, así nos evitamos problemas con la Policía y no contribuimos al mal actuar de la delincuencia. Únicamente reparamos armas de uso civil y casería, dentro de las prohibiciones establecidas por la Policía están la no fabricación de silenciadores o repetidores automáticos”, dijo Carlos Cerda, propietario de armería Álvaro Alberto.

A nivel nacional existe un registro de 37 talleres de armería de los cuales 23 se encuentran activos, 8 en Managua y el resto en otros departamentos. Hasta el momento se les ha suspendido el permiso de operación a 14 establecimientos debido a la falta de cumplimiento de la ley 510.

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