La Copresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, reafirmó el compromiso de continuar fortaleciendo los caminos de paz, reconciliación y amor.
"El amor es grande y desde esa gran iluminación que es el cariño, que es el amor, caminamos cada día adelante, que el futuro pertenece a la justicia, que el futuro de las verdades verdaderas, que el futuro para esta Nicaragua nuestra es de paz y bienestar, de avance contra la pobreza y de vida buena, alegre, tranquila", resaltó.
"Cuánta alegría cuando decimos: ¡Hay patria!, porque estamos seguros de ser patria y patria bendita, y patria libre, y patria fraternal cristiana, solidaria, orgullosos, alegres de este día cuando celebramos la patria en paz, la paz que hace la patria cada vez más fuerte", exclamó la Copresidenta de la República.
Las declaraciones de la Copresidenta se produjeron tras concluir el acto de entrega de la Medalla de Reconciliación y Paz "Cardenal Miguel Obando" al ex vicepresidente Jaime Morales Carazo y a su esposa Amparo Vásquez de Morales.
Señaló que "en este acto en el que rendimos homenaje al Cardenal Miguel como Pastor de la Reconciliación y la Paz, que nos dio la bandera de la reconciliación en aquellos días caminando, recorriendo Nicaragua, buscando, propiciando, trabajando por la Paz en Reconciliación. Homenaje al Pastor y homenaje a un hombre que fue. Hay quienes dicen: '¿Y por qué lo quieren convertir en santo?'. No, no somos nosotros. Su vida es su santidad, su vida es su misión, su ejemplo".
La Compañera Rosario Murillo remarcó que "estamos manteniendo ese camino, aunque provoque, aunque hostiguen; no hay provocación y no hay hostigamiento que rompa a un corazón fortalecido y decidido a hacer paz y bien".
"Una frase de San Francisco de Asís: paz y bien; paz para el bienestar de las familias nicaragüenses. Paz para trabajar todos los días por el bienestar, para luchar contra la pobreza, para vivir libre de pobreza y desmerecimiento de un pueblo tan grande. Un pueblo que ha sabido dar todo, todo por la dignidad y con dignidad y por la hermandad, porque somos un pueblo creyente, somos un pueblo cristiano y cumplimos ese mandato, vivir y querernos como hermanos", recordó.
Subrayó que "yo digo que se extrañan algunos de que invoquemos santidad, esa gratitud, esa capacidad de vivir el amor que le conocimos al Cardenal Miguel y hoy que también rendimos homenaje a una persona y a un ser humano excepcional que supo darle el paso, el paso que nos permitía hacer realidad, graficar la decisión de reconciliación del pueblo nicaragüense, encontrarlo, saber convivir, saber congeniar y, sobre todo, saber acordar, saber consensuar, no imponer, sino acordar y consensuar lo mejor para todos".
Mencionó que "cada vez que el Comandante hace el recorrido por ese nefasto 2018, yo no dejo de pensar en que el pecado mayor del ser humano es el egoísmo y, por otro lado, la vanidad, el egoísmo y esa vanidad que hace creer a algunos o perder su mente a algunos, y están viendo a un pueblo que vive tranquilo, alegre, seguro, y de repente quieren derrumbar todo eso por egoísmo porque quieren volver a ser solo unos cuantos los que disfruten del país que es de todos".
La Copresidenta de Nicaragua sostuvo que "la paz es cómo defendemos, cómo resguardamos esa paz porque nos bendice; Dios nos bendice cuando somos un pueblo de paz, que es ser un pueblo de Dios. Por eso digo yo que cada vez que recordamos esos momentos sabemos que hay que luchar dentro de uno mismo contra el egoísmo, luchar por la cordura, que es ternura".
"Luchar por el amor que es vida, luchar por la paz que es certeza, no solo esperanza, certeza de que vamos bien y de que vamos adelante siempre más allá, como nos enseñó Sandino. Una frase profunda porque nos llama, nos convoca a todos a trabajar más y mejor cada día y a saber que siempre podemos hacer más, trabajar más y ser mejores también. Así que es un buen día hoy para nuestra Nicaragua".
Dijo que "la decisión de reconciliación, la decisión es concordia, paz, hermandad. La decisión es amor. Y el amor es fe, es fortaleza, es el gran que se manifiesta en cada uno de nosotros y que nos llama a ser mejores, mejores ciudadanos, mejores revolucionarios, mejores pobladores, mejores estudiantes, mejores mujeres y varones, mejores trabajadores, a ser mejores en todo lo que hagamos".
"La paz que es amor y el amor es más fuerte que el odio, por eso cuando escuchamos tanta basura y tanta falsedad sabemos que esa es una expresión diminuta, baja del odio y que no tiene ni cabida, ni sentido, ni valor. El amor es más fuerte que el odio y hay que trabajar con amor y saber todo el tiempo escuchar el llamado de Cristo a vivir con amor, a defender el amor, a proponer y defender el amor y hacer seres de amor y paz", indicó.
Indicó que "eso es lo que le debemos a esta Nicaragua nuestra, Nicaragua, Nicaragüita, la flor más linda de nuestro querer. Le debemos amor y paz, y el amor y la paz todos los días, traducidos en un esfuerzo sostenido para que Nicaragua vaya adelante, porque es con amor que vamos adelante; con odio, nunca más; el odio, es retroceso. El odio es bajeza, ser reducido, ser pequeño, ser mezquino, ser mediocre".













