En el llamado concierto internacional, específicamente el de las potencias occidentales, la palabra democracia y, uno de sus componentes, como es el multilateralismo, navega a la deriva. Le llaman así a un entramado de organizaciones políticas.
Después de perder las elecciones de 2011 estrepitosamente al Frente Sandinista, la oposición política de Nicaragua se dividido entre partidos políticos convencionales dispuestos a seguir trabajando en la legislatura del país.
Los medios de comunicación, incluido The Guardian y sospechosos habituales como el Daily Mail, junto con The Washington Post y New York Times en los Estados Unidos, están nuevamente inundados de artículos acusatorios sobre Nicaragua.
Este es nuestro intento de tratar de poner los arrestos recientes de una manera que la gente viviendo en Estados Unidos podría entender mejor. Descubrimos que, si hacemos comparaciones, otra gente tal vez pueda darse una idea.
La derecha vendepatria (oligárquica bananera, medio pelo y los pocos pelados desclasados que la siguen) vive en un mundo paralelo y asume que todos vivimos en él. A esto contribuye el hecho de que entre los grupos de clase que la integran.
Conversaba este fin de semana con un familiar muy cercano, muy querido por cierto, que se fue muy joven a Canadá, pero que siempre recuerda con profunda nostalgia a Nicaragua, la que ama intensamente.