ES un hecho irrefutable que Estados Unidos orquestó y financió el violento intento de golpe de 2018 contra el gobierno democráticamente electo del FSLN en Nicaragua.
Parece un chiste cruel o una broma de lo más reaccionaria. Pero no lo es. Así piensan los funcionarios del Estado Terrorista quienes se creen no sólo con el derecho omnímodo de decidir qué elecciones son o no democráticas, sino que hasta creen que a ellos
Hay una página en el libreto imperialista de Estados Unidos para el cambio de régimen imperialista en América Latina que incluye la explotación de la política de identidad de la negritud. Un ejemplo reciente fue lo sucedido en Cuba hace un mes que incluyó
En toda sociedad lo que centra la atención de quienes pretenden ser parte de ella lo que determina el éxito es el producto que se quiera vender y si este es malo ni a la fuerza entra. En ese sentido el valor político.
Evidentemente la Iglesia Católica Nicaragüense, cuya cabeza dirigencial la representa la Conferencia Episcopal de Nicaragua, ha decidido descaradamente meterse de cuerpo entero al tinglado político a través de algunos obispos.
Con motivo de la celebración del V centenario de la caída de Tenochtitlan durante la batalla por la conquista de México bajo la arrolladora fuerza opresora de los españoles dirigidos por Hernán Cortés, se hizo evidente la actitud traidora.
Desde hace algunos años, pero de forma más aguda últimamente, Nicaragua se ha convertido en el nuevo objetivo para ser derribado en el “pimpampum” que un conjunto de países occidentales -léase imperialistas- juegan con Cuba, Venezuela y Bolivia.